Por Doniella Patty
El mercado del streaming vive una segunda gran batalla. Tras años de competencia por suscriptores, ahora la guerra se libra en el terreno de las adquisiciones. Los gigantes del entretenimiento buscan consolidarse comprando rivales más pequeños y asegurando catálogos exclusivos.
Un mercado saturado
Con más de diez plataformas compitiendo globalmente, los consumidores enfrentan precios altos y una oferta fragmentada. La respuesta de las grandes compañías ha sido clara: consolidación.
La guerra de adquisiciones
Netflix, Disney+, Amazon Prime y Apple TV+ han iniciado una carrera por comprar estudios, productoras y plataformas emergentes. El objetivo es ampliar su catálogo y asegurar exclusividad de contenidos.
Motivaciones estratégicas
Exclusividad: asegurar franquicias y sagas icónicas.
Expansión internacional: llegar a nuevos mercados con contenidos locales.
Sinergias: reducir costos y aumentar eficiencia tecnológica.
Impacto en los consumidores
La consolidación puede reducir la diversidad de contenidos y aumentar los precios. Sin embargo, también garantiza producciones de mayor calidad y superproducciones que marcan tendencia.
El futuro del streaming
Todo apunta a un oligopolio de tres o cuatro grandes jugadores globales. Las plataformas pequeñas tendrán que especializarse en nichos o ser absorbidas.
La guerra del streaming redefine el entretenimiento. Lo que comenzó como una revolución digital ahora se convierte en una batalla corporativa por el control del ocio global.